Washington, D.C.– El Tribunal Supremo de Estados Unidos autorizó este lunes al expresidente Donald Trump a poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS) otorgado a más de 300 mil venezolanos. La decisión representa un duro golpe para miles de migrantes que han encontrado en este programa una vía legal para trabajar y evitar la deportación mientras Venezuela enfrenta una crisis humanitaria prolongada. El fallo anula la resolución previa de un juez en California que había bloqueado la cancelación del programa por considerar que causaba un “daño irreparable” a los beneficiarios.
El TPS, impulsado en 2021 bajo la administración del demócrata Joe Biden, fue implementado para dar refugio a ciudadanos de naciones afectadas por conflictos o desastres, como Venezuela. No obstante, al inicio de su mandato, el Gobierno de Trump intentó desmantelar esta protección, argumentando que la permanencia del programa iba contra los intereses nacionales. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, incluso calificó a los migrantes beneficiarios como “desgraciados y criminales”, postura que fue duramente criticada por organizaciones de derechos humanos.
A pesar de que la Casa Blanca ha mantenido el TPS para otras nacionalidades como la salvadoreña, la protección para los venezolanos fue frenada por el Ejecutivo republicano desde febrero, antes de que su renovación entrara en vigor. Esto dejó a miles de familias en un limbo migratorio, con fechas límite de vencimiento del programa tan cercanas como abril y septiembre. El litigio continuará en cortes menores, mientras crece la incertidumbre entre quienes habían depositado su esperanza en una medida humanitaria hoy en riesgo.







