Brasil.- La ciudad brasileña de Juazeiro, hogar del reconocido futbolista Dani Alves, ha sido escenario de intensas controversias y protestas ciudadanas tras la instalación de una estatua a tamaño real en honor al deportista. La retirada del monumento de la plaza donde era exhibido se llevó a cabo este lunes, siguiendo una recomendación del Ministerio Público y en cumplimiento de las leyes vigentes, luego de la condena de Alves por violación en España.

La alcaldía de Juazeiro, una ciudad con alrededor de 220,000 habitantes en el noreste de Bahía, decidió actuar ante la presión de diversos grupos ciudadanos y en respuesta a la denuncia presentada por el Ministerio Público. Antes de la remoción oficial, la estatua fue objeto de protestas y actos vandálicos, reflejando la indignación de movimientos sociales y defensores de los derechos de la mujer.

El Ministerio Público argumentó que el monumento violaba la legislación local y estatal que prohíbe homenajes a personas vivas con recursos públicos. Esta medida fue tomada luego de que activistas como Manuella Tyler presentaran denuncias, enfocadas en la lucha contra la violencia de género y en la necesidad de no enaltecer a quienes han cometido crímenes.

Manuella Tyler expresó su satisfacción por esta decisión, calificándola como una victoria simbólica en la lucha contra la violencia hacia las mujeres. A pesar de recibir amenazas de muerte, Tyler se mostró poderosa y aliviada, destacando el respaldo de muchas mujeres en Juazeiro y Brasil en la demanda por la remoción del monumento.