El gobernador Miguel Riquelme Solís fue preciso y directo al decir que no le interesa el carbón, en respuesta a Manuel Bartlett, director general de la CFE, que cuestionó al mandatario de Coahuila, por medio de redes sociales, sobre el accidente en la mina de Múzquiz, siendo que el gobierno estatal no tiene competencia para la industria de la minería.
Dejo muy en claro la postura de Coahuila para trabajar conjuntamente con la federación en el tema del carbón y de la verificación de las minas, pero hizo alusión en que la forma en que la CFE distribuye los contratos de compra del mineral, solo auspicia el coyotaje.
Recalcó que la asignación del carbón fue errónea, debido a que le dio el carbón a los pequeños productores en mayor volumen y a los más grandes dio menos, lo que provocó que los grandes productores compren el carbón a los menores, reduciendo las responsabilidades a las grandes empresas, pero acrecentando la inseguridad en las minas de los pequeños productores.







