Baja California Sur.– Cinco lobos marinos de la especie Zalophus californianus fueron rescatados y recibieron atención médica entre el 6 y el 8 de febrero, luego de quedar atrapados en artes de pesca en los municipios de Los Cabos y La Paz. Las maniobras fueron coordinadas por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), tras recibir reportes ciudadanos sobre ejemplares lesionados y con signos de afectación física.

El enmallamiento representa uno de los principales riesgos para la fauna marina, ya que puede provocar heridas, limitar el movimiento, generar infecciones, causar deshidratación e incluso derivar en la muerte de los animales. Para atender los casos, Profepa trabajó en conjunto con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), la Secretaría de Marina (Semar), el Fondo para la Protección de los Recursos Marinos (Fonmar), además de organizaciones y cuerpos de emergencia locales.

Rescates en distintas zonas protegidas

El primer rescate ocurrió el 6 de febrero en el Área de Protección de Flora y Fauna Cabo San Lucas, donde un ejemplar fue liberado de redes de pesca y recibió atención veterinaria por laceraciones. Debido a la gravedad de sus lesiones, el animal fue trasladado a La Paz para recibir tratamiento especializado.

Al día siguiente, el 7 de febrero, en la lobera del Área Natural Protegida Archipiélago de Espíritu Santo, brigadas lograron retirar líneas y mallas de pesca a dos hembras que presentaban diversas afectaciones físicas.

Posteriormente, el 8 de febrero, en Cabo San Lucas, personal de Profepa rescató a otra hembra de aproximadamente un año de edad que mostraba signos de deshidratación, por lo que también fue trasladada a La Paz para su recuperación.

En los operativos participaron especialistas y voluntarios de Mexico Marine Wildlife Rescue Center, la Red de Observadores Ciudadanos, Cabo Dolphins, PET Los Cabos, así como el Cuerpo de Bomberos de Cabo San Lucas y la Cruz Roja Mexicana.

Durante las maniobras, los equipos priorizaron la seguridad tanto del personal como de los ejemplares, mientras que Profepa supervisó y documentó cada intervención para identificar riesgos asociados al enmallamiento.

El organismo ambiental informó que continuará el monitoreo clínico de los dos animales trasladados a La Paz y que sistematizará los registros de estos eventos para fortalecer estrategias de prevención.

Finalmente, Profepa destacó que la colaboración entre instituciones y ciudadanía es fundamental para proteger la vida silvestre marina y preservar los ecosistemas costeros de Baja California Sur.