Estados Unidos.- La renuncia de Michael Banks como jefe de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos se concretó este jueves, convirtiéndose en otro de los funcionarios de control migratorio que deja la administración del presidente Donald Trump. La salida ocurre en medio de una serie de cambios dentro de las agencias encargadas de la seguridad fronteriza y migratoria en el país vecino.

A través de un comunicado, Rodney Scott, comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, reconoció la trayectoria de Banks y destacó su trabajo al frente de la corporación. Señaló que durante su gestión la frontera pasó de una situación de “caos” a convertirse, según sus palabras, en “la frontera más segura jamás registrada”.

La política migratoria fue uno de los principales ejes de campaña de Trump rumbo a la Casa Blanca, enfocándose en frenar el cruce de migrantes desde México y en impulsar deportaciones masivas. Durante el periodo de Banks, la Patrulla Fronteriza amplió sus operaciones hacia distintas ciudades estadounidenses mediante redadas migratorias. A estos movimientos se suma la reciente sustitución de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, así como el anuncio de Todd Lyons, director interino del ICE, quien adelantó que dejará el cargo a finales de este mes.