Ciudad de México.- El gobierno federal abrió una nueva línea de investigación para desmantelar la red de robo y contrabando de combustible mediante ferrotanques. Las pesquisas apuntan a operadores, dueños, empresas y funcionarios que, con complicidad, han permitido el traslado ilegal de hidrocarburos bajo esquemas de contrabando técnico y reportes falsos. Esta estrategia habría replicado métodos ya detectados en puertos y aduanas, utilizando ahora la infraestructura ferroviaria para introducir millones de litros de combustible al país.

En lo que va del año se han realizado cinco operativos principales en distintos estados, con la incautación de 206 ferrotanques que contenían más de 24 millones de litros de combustible ilícito. Entre los aseguramientos más relevantes destacan los ocurridos en Saltillo y Ramos Arizpe, donde se decomisaron más de 15 millones de litros, así como en Nuevo Laredo, Vanegas y Matamoros. En estas acciones han participado de manera coordinada la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Fiscalía General de la República y la Guardia Nacional.

Hasta el momento han sido detenidas 23 personas relacionadas con esta modalidad de huachicol, mientras que diversas empresas propietarias de ferrotanques y comercializadoras de hidrocarburos se encuentran bajo investigación. El gobierno federal anunció que los próximos pasos se enfocarán en auditar permisos de comercialización, vigilar la distribución y rastrear la cadena completa de este delito con el objetivo de frenar la operación de grupos dedicados al tráfico ferroviario de combustible.