Saltillo.- La tormenta tropical “Alberto” dejó beneficios a las presas de Coahuila, cruciales para el manejo de recursos hídricos en la región. Principalmente, se observó un aumento en los niveles de agua en las diferentes presas del estado, así como la recarga de los acuíferos.
Con mayores niveles de agua en las presas, se asegura un mejor riego para los cultivos y agua suficiente para el ganado, lo cual es necesario para la economía de Coahuila.
En la sierra de Santa Rosa, en el municipio de Múzquiz, llovió intensamente logrando que el río Álamo y el río Sabinas mantuvieran un buen caudal, beneficiando la presa San Martín, en el municipio de Progreso.

En cuanto a las recargas de los pozos uno y cinco del sistema de agua de San José de Aura, en la región Carbonífera, se llenaron en su totalidad ya que el agua brotó, recorriendo la superficie de la sierra. Esto permitirá el abasto de agua hasta el 2025, garantizando la dotación del vital líquido a la población.
Las intensas lluvias contribuyeron a incrementar significativamente los niveles de agua en las presas, lo que es vital para el abastecimiento de agua en periodos de sequía.
Las precipitaciones no solo beneficiaron a las presas, sino que también ayudaron a recargar los acuíferos subterráneos, asegurando una fuente de agua más sostenible a largo plazo.
Al aumentar el volumen de agua almacenada, se reduce el estrés hídrico en la región, permitiendo una mejor gestión y distribución del agua entre las diferentes actividades económicas y las necesidades de la población.
Una de las presas de la región sureste que obtuvo mayor beneficio fue “Palo Blanco”, la cual registró el 100 por ciento de su capacidad, siendo de 1 millón 200 mil metros cúbicos, descargando por el vertedor ocho metros cúbicos por segundo, los cuales siguieron su curso.
Te puede interesar: Bailan por difundir la cultura en Coahuila en calles de Saltillo
También, en la región Sureste se verá beneficiada la producción de manzana en la sierra de Arteaga.
Los mantos acuíferos de la región sureste, que se encuentran en la Sierra de Zapalinamé, se verán reflejados en los próximos días o meses, debido al lento recorrido que realiza el agua hasta llegar a las cavernas.







