Estados Unidos.- El propietario de los Baltimore Ravens, Steve Bisciotti, sostuvo conversaciones recientes con Lamar Jackson con la intención de concretar un nuevo acuerdo antes del inicio de la agencia libre en marzo. El objetivo principal es ajustar el impacto del contrato del mariscal de campo en el tope salarial del equipo, ya que su cifra proyectada para la próxima temporada alcanzaría los 74.5 millones de dólares.

Jackson, de 29 años y dos veces Jugador Más Valioso de la NFL, tiene aún tres años de contrato vigente, aunque su carga salarial aumentará de forma considerable a partir de 2026, cuando representaría cerca del 25 por ciento del límite total permitido. Ante este escenario, la franquicia busca evitar que la falta de un acuerdo complique la planeación deportiva y la conformación del roster durante el periodo de contrataciones.

En caso de no alcanzar un nuevo convenio, los Ravens cuentan con mecanismos para redistribuir el impacto salarial de Jackson en temporadas futuras, aunque esta opción no es la preferida por la organización debido a las consecuencias a largo plazo. Paralelamente, el equipo continúa con el proceso de selección de su próximo entrenador, en el cual el quarterback ha sido invitado a participar de manera consultiva, sin que ello implique influencia directa en la decisión final.