Ramos Arizpe.- El violento choque frontal que protagonizó un joven conductor terminó por costarle la vida de manera inmediata, señalando varios testigos que el finado habría perdido el control del volante hasta saltar el camellón central y avanzar por los carriles contrarios donde se estrelló contra un transporte de personal.

Minutos antes de la 1:00 de la mañana de este sábado, el fallecido conducía por el bulevar Miguel Ramos Arizpe en un Toyota Corolla que avanzaba a exceso de velocidad con dirección rumbo al norte, ocurriendo la tragedia metros antes del cruce con la Carretera Estatal Los Pinos.

El relato de otros conductores señaló que el Corolla se descontroló presuntamente al cambiar de carril, proyectándose a mano izquierda hasta saltar el camellón central, colisionando con un autobús perteneciente a la empresa Settepi que iba rumbo al sur bajando la rampa del puente vehicular, sin que el operador pudiera hacer nada para evitar el impacto.

Las huellas de frenado en el suelo revelaron que el conductor del autobús frenó en seco al ver que el auto avanzaba en sentido contrario, pero fue apenas una distancia de 20 metros que tenía para maniobrar, haciendo imposible detenerse o aminorar su marcha lo suficiente para evitar el violento choque que mató en el acto al joven.

Aunque la despachadora de una gasolinera cercana quiso ayudar al lesionado, pronto se dio cuenta que no respondía y se hallaba prensado dentro del vehículo, por lo que dio aviso al 911 de lo sucedido y esto movilizó a la Policía Municipal y al Cuerpo de Bomberos de Ramos Arizpe, sin que nada se pudiera hacer por el afectado.

Los paramédicos trasladaron al operador del transporte de personal y a su acompañante hasta distintos hospitales privados, al tiempo que las autoridades acordonaron la zona para esperar a los peritos del Ministerio Público para las diligencias de campo correspondientes.

Fue el Cuerpo de Bomberos quien hizo uso del equipo hidráulico para liberar el cuerpo de entre los fierros del auto y que pudiera ser llevado hasta el Semefo para la necropsia que solicita la ley, mientras que las averiguaciones siguen su curso para poder deslindar responsabilidades.