México.-  Este domingo 29 de marzo, el calendario litúrgico marca una de las fechas más significativas para la cristiandad: el Domingo de Ramos. Con este evento, millones de personas en México y el mundo inauguran formalmente la Semana Santa, el periodo más solemne del año en el que se conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.

La festividad recuerda la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, un episodio bíblico donde, según los Evangelios, fue recibido por una multitud que agitaba ramos de palma y olivo en señal de aclamación al Mesías.

Un rito de contraste y reflexión
Más allá de las procesiones, la Iglesia católica propone este día como una invitación a la introspección. La liturgia destaca una paradoja histórica: la misma multitud que recibió a Jesús con alegría y cantos de «Hosanna», días después pediría su crucifixión.

Elementos centrales de la conmemoración:

  • La Entrada Humilde: Jesús ingresa montado en un asno, simbolizando la paz y la humildad frente al poder terrenal.
  • La Bendición: Los fieles acuden a las parroquias con ramos que, tras ser bendecidos, representan la victoria de la vida sobre la muerte y suelen conservarse en los hogares como símbolo de protección y fe.
  • La Lectura de la Pasión: A diferencia de otros domingos, la misa de hoy incluye el relato extendido del juicio y muerte de Cristo, sirviendo como preludio a los días santos.