México.- A cien días de que ruede el balón en el Estadio Azteca para inaugurar el Mundial 2026, la Selección Mexicana dirigida por Javier Aguirre no solo lucha contra el reloj, sino contra una plaga de lesiones y un entorno social agitado que han convertido la preparación del «Tri» en un campo minado.
A pesar del firme respaldo de la FIFA tras la crisis de seguridad desatada por la caída de Nemesio Oseguera Cervantes «El Mencho», las dudas persisten. Sin embargo, para el «Vasco» Aguirre, el verdadero enemigo hoy no está en las calles, sino en la enfermería.
Una selección convertida en hospital
Aguirre ha presumido tener ya a «nueve titulares» para el debut, una declaración que muchos consideran parte de su genialidad retórica más que una realidad técnica. La lista de bajas es alarmante para un equipo que ocupa la decimosexta posición del ranking mundial:
- Edson Álvarez (Fenerbahçe): Recién operado del tobillo.
- Santiago Giménez (Milan): Fuera por un golpe severo en el tobillo.
- Rodrigo Huescas (Copenhague): En recuperación tras cirugía de rodilla.
- Alexis Vega y Gilberto Mora: Ambos fuera de combate por problemas de rodilla y pubalgia, respectivamente.
El espejismo de los amistosos
México llega con un déficit de partidos bajo presión al no haber jugado eliminatorias. Aunque las recientes victorias ante Panamá (1-0), Bolivia (1-0) e Islandia (4-0) han maquillado las estadísticas, el nivel de los rivales (todos fuera del top 30 de la FIFA) deja más dudas que certezas.
La prueba de fuego llegará a finales de marzo, cuando el Tri enfrente a la Portugal de Cristiano Ronaldo (6.ª del mundo) y a Bélgica (9.ª). Ahí se verá si el esquema 4-3-3 de Aguirre tiene argumentos reales o si la meta de alcanzar los cuartos de final está, como parece hoy, a «años luz».
Radiografía del Tri: Dudas y Naturalizados
México compartirá grupo con Sudáfrica, Corea del Sur y un rival europeo por definir. El liderato de grupo es vital; terminar en segundo lugar obligaría a México a enfrentar a potencias en la ronda de 32, lo que podría sentenciar una eliminación prematura como la de Qatar 2022.
Aguirre confía en que «a la tercera va la vencida» tras sus fallidos intentos en 2002 y 2010. No obstante, mientras los aparatos de gimnasio intentan devolverle la elasticidad a sus figuras, la afición se pregunta si el carisma del «Vasco» bastará para compensar la falta de fútbol.







