México.- Las tiendas de conveniencia Seven Eleven atraviesan una crisis desde el 14 de noviembre, cuando sus sistemas de pago electrónico, servicios bancarios y transacciones con tarjeta dejaron de operar en todas sus sucursales, tanto en Saltillo, Coahuila, como a nivel nacional.

A pesar de que la empresa confirmó la situación a través de sus redes sociales, persiste la incertidumbre, ya que no ha proporcionado una fecha precisa para la restauración de los servicios ni ha ofrecido una explicación sobre el origen de las fallas.

Aunque fuentes no oficiales, como empleados de una tienda en la Ciudad de México, sugieren que el incidente podría deberse a un hackeo en el sistema de la cadena, no hay confirmación oficial de un ataque cibernético hasta el momento. Forbes publicó una nota recogiendo estas declaraciones, pero la empresa no ha emitido una declaración oficial al respecto.

La cuenta oficial de Twitter de Seven Eleven respondió a las quejas, asegurando: «Nuestros sistemas de servicios electrónicos, bancarios y transacciones con tarjeta no están disponibles por el momento, pero serán restablecidos pronto. Lamentamos los inconvenientes y agradecemos tu paciencia y confianza».

Hasta la noche del 16 de noviembre, los problemas persistían y los clientes continuaban experimentando dificultades para realizar pagos electrónicos en las tiendas de la cadena. Además, la imposibilidad de realizar facturación en este momento genera preocupación entre aquellos que necesitan gestionar sus compras adecuadamente.


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La falta de transparencia sobre la causa de la interrupción de los servicios electrónicos ha generado inquietud entre los clientes y la opinión pública en general. La empresa no ha proporcionado detalles adicionales sobre la naturaleza del problema ni sobre las medidas que está tomando para resolverlo.

Este incidente destaca la vulnerabilidad de los sistemas de pago electrónico en un mundo cada vez más dependiente de la tecnología. Mientras Seven Eleven trabaja en la restauración de sus servicios, los clientes y la industria en general observan con atención cómo una de las cadenas de tiendas más grandes afronta este desafío inesperado.