Ciudad de México.- La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) dio a conocer que sometió a diferentes marcas de alimento para gato que se comercializan en la república mexicana a un análisis de laboratorio.
Lo anterior, hizo hincapié la dependencia federal, con el objetivo de determinar la veracidad en su composición, verificar la información nutrimental de las mismas, así como hacer de conocimiento público cuáles son las marcas que cumplen con lo que refieren en sus empaques.
En entrevista para Milenio, el titular de la Procuraduría Federal del Consumidor, Ricardo Sheffield Padilla, adelantó que en la edición del mes de julio del año en curso de la Revista del Consumidor se detallan los resultados del estudio de laboratorio al que se sometieron un total de 33 marcas de comida para felinos.
En este sentido, el funcionario señaló que a estas 33 marcas de alimento para gato se les practicaron 269 pruebas, a través de las cuales el organismo logró detectar algunas irregularidades.
“Irregularidades encontramos en algunos productos, como Grancat es un alimento que declara que contiene 32 por ciento de proteína como mínimo, y tiene 28.9 por ciento, entonces ese alimento no está cumpliendo, ya que no tiene el contenido declarado, y hay una marca que se llama Nupec Super Premium, donde dicen que el alimento le maneja el estrés al gato, y esa declaración no la pudieron comprobar científicamente, entonces van a tener que quitárselo a su empaque y publicidad”, explicó.
Sheffield Padilla indicó que el estudio se aplicó a concretamente a las presentaciones de croquetas para gatos, mismo que anteriormente ha sido muy pedido por la ciudadanía mexicana al existir en el mercado nacional una gran variedad.
Asimismo, el titular de la Profeco sostuvo que la dependencia se encuentra inmiscuida en un proceso legal en contra de la marca Gatina, ya que esta usa en su empaque una imagen de una pieza de pollo, sin embargo el alimento que vende no contiene dicha proteína. En este misma situación, subrayó, están las marcas Minino Plus y KiteKat, las cuales también ponen en sus envoltorios filetes de res y pechuga de pollo, respectivamente, pero el producto no se encuentra compuesto por las mismas, por lo que caerían en la categoría de publicidad engañosa.
“Con ellos, estamos en un proceso legal, para obligarlos a cambiar el empaque porque engañan a los consumidores obviamente no al gato, pero estamos en ese proceso para que cambien sus empaques, es claro para alimentos para humanos, pero más complicado en la norma para alimento para animales, pero es un engaño totalmente”, apuntó.
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