Ciudad de México.- En un movimiento que ha sacudido los cimientos políticos de Cisjordania ocupada, el gobierno parcial de la región presentó su dimisión al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, en lo que algunos analistas consideran un preludio para la posguerra. La dimisión, anunciada ayer, se produce en medio de presiones para reformar el liderazgo político palestino y prepararse para un posible alto al fuego en la Franja de Gaza.
Según Agustín Berea, experto en Medio Oriente y académico de la Universidad Panamericana, este movimiento podría indicar la disposición del liderazgo palestino para cumplir con algunas de las exigencias planteadas por Israel y Estados Unidos en aras de un cese al fuego. Berea señala que aunque no hay un cambio político definitivo, el mensaje es claro: el liderazgo palestino está dispuesto a realizar los cambios necesarios para revitalizar el gobierno.
La dimisión del primer ministro Mohammed Shtayyeh, en el cargo desde la primavera de 2019, fue aceptada por Abás, quien enfatizó la necesidad de nuevas medidas gubernamentales y políticas que aborden la urgente demanda de un consenso interpalestino y la creación de un Estado palestino con autoridad en Cisjordania y Gaza. Sin embargo, Abás solicitó a Shtayyeh y a sus ministros que permanezcan en sus cargos hasta que se nombre un nuevo gobierno.
Esta renuncia y los llamados a reformas llegan en un momento de creciente crítica hacia Abás por su aparente «impotencia» frente a la ofensiva israelí contra Hamás en Gaza. Desde los enfrentamientos fratricidas de 2007, el liderazgo palestino ha permanecido dividido entre la Autoridad Palestina de Abás, con un poder limitado en Cisjordania, y Hamás, que gobierna en Gaza. Este cambio político plantea interrogantes sobre el futuro de la política palestina y su posible impacto en las negociaciones de paz en la región.







