Los precios del petróleo acumularon este jueves su cuarta jornada a la baja, afectados por la expectativa de un incremento en la producción de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y el aumento de inventarios en Estados Unidos.
El Brent retrocedió 0.8% hasta los 64.83 dólares por barril, su nivel más bajo desde junio, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) cayó a 61.26 dólares.
Analistas señalaron que Arabia Saudita y sus aliados podrían acordar en noviembre un aumento de hasta 500 mil barriles diarios, el triple de lo previsto para octubre, lo que desató preocupación en los mercados por un posible exceso de oferta.
A esto se sumaron las previsiones de bancos internacionales sobre una posible “superabundancia” de crudo en los próximos meses.
En Estados Unidos, la Administración de Información de Energía reportó un incremento de 1.8 millones de barriles en las reservas de crudo, lo que superó las expectativas del mercado.
A nivel internacional, las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, así como las sanciones contra el petróleo ruso, también influyeron en la volatilidad del mercado.
Pese a lo anterior, la demanda de China limitó parcialmente las pérdidas, aunque operadores consideraron poco probable una recuperación en el corto plazo.






