Ciudad de México.- En una iniciativa de reforma electoral conocida como Plan C, el presidente Andrés Manuel López Obrador busca reconfigurar significativamente el panorama político mexicano. Entre las propuestas más destacadas se encuentra la reducción drástica de la Cámara de Diputados de 500 a 300 integrantes y del Senado de 128 a 64 representantes, eliminando a los legisladores plurinominales. Además, se plantea la supresión del Instituto Nacional Electoral (INE) y la creación de un nuevo Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC).

El proyecto de reforma, que afectaría 18 artículos de la Constitución Política, también incluye medidas para reducir a la mitad el financiamiento público de los partidos políticos, que en 2024 alcanzó la cifra de 10 mil 444 millones de pesos. Según el mandatario, el objetivo principal de estas modificaciones es ampliar la representatividad, garantizar la pluralidad en los poderes públicos y fortalecer los órganos administrativos y jurisdiccionales en materia electoral.

Esta propuesta, parte de un paquete de 20 iniciativas presentadas por López Obrador, ha generado debate y controversia en el país. Con la virtual mayoría calificada obtenida por Morena y sus aliados en las elecciones recientes, se plantea la posibilidad de su aprobación en la próxima legislatura del Congreso. Sin embargo, críticos advierten sobre los posibles impactos y desafíos que enfrentaría México en el ámbito político y electoral ante estos cambios radicales.