Ciudad de México.- La prensa estatal de Irán informó que «Pirouz», uno de los últimos guepardos asiáticos nacidos en cautiverio, había fallecido en una clínica veterinaria debido a un problema renal.

Pirouz era el último sobreviviente de tres cachorros que nacieron en mayo de 2022 en un refugio de vida silvestre en el noreste de Irán. Su nombre, que en persa significa «victorioso», era motivo de orgullo nacional para el país.

Lamentablemente, la muerte de Pirouz demuestra la difícil situación que enfrenta el guepardo asiático, una especie gravemente amenazada y en peligro de extinción.

Según la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN), actualmente quedan menos de 50 individuos maduros en Irán, donde están confinados.

Los guepardos asiáticos son el animal terrestre más rápido del mundo, capaces de alcanzar velocidades de hasta 120 kilómetros por hora. A pesar de sus impresionantes habilidades, la especie ha enfrentado una lucha constante por su supervivencia, enfrentando la caza furtiva, la pérdida de hábitat y la escasa diversidad genética.

El fallecimiento de Pirouz ha dejado un gran vacío en el equipo de atención que trabajó para salvar su vida. El director del hospital veterinario, Omid Moradi, expresó su tristeza y pidió disculpas por no haber podido mantenerlo con vida.