Saltillo.- 300 millones de pesos mensuales fueron recortados a Coahuila, recursos destinados a brindar servicios de salud en su infraestructura, este recorte empezó a impactar entre la población usuaria de dicho servicio y que no tiene una afiliación al Seguro Social o el ISSSTE.

A decir de José Luis López Cepeda, dirigente estatal de la UNTA, el desabasto en medicamentos y la falta de atención en los sanatorios, debido a carencia de insumos, es la viva muestra de que no hay recursos para sostener la infraestructura médica en la entidad.

También dijo que, aunque se anunció que a las personas que no tienen afiliación se recibirán en el IMSS, el instituto se niega a darles la atención médica.

Agregó que el organismo no se daba abasto con su afiliación original, mucho menos con los nuevos ingresos provenientes del INSABI y Seguro Popular.