Saltillo.- Desde las graduaciones empieza su viacrucis, sus ventas bajan hasta en un 50 por ciento en esta época del año, los comerciantes rodantes, pese al incremento considerable en días de instalarse en colonias y barrios de Saltillo, no repuntan.

Efrén Arellano, comerciante de oficio por más de cuatro décadas, afirma que, a partir de junio o julio, la venta de sus productos como ropa, calzado y abarrotes empieza a disminuir, la causa, los gastos típicos de la temporada.

Otro factor que le pega a los comerciantes de antaño, esos que hicieron su modo de vivir la venta rodante por la ciudad, son el incremento de mercados y la llegada de grandes cadenas comerciales a la ciudad, que contrario a pensar el crecimiento de la capital podría atribuirles ganancias, por el contrario, les pegó.

Los mercados rodantes eran una tradición, familias saltillenses adquirían sus víveres en estas extensas filas de puestos; el de la plaza de la Madre, Guayulera, Agua Chiquita y de más, ahí se encontraba prácticamente de todo, hoy entre los oferentes, los de verdad, los que entregaron su vida a esta forma de comercio se preguntan ¿Los mercaditos tienen fecha de caducidad?