Estados Unidos.- Nikole Mitchell es una mujer nació entre una familia cristiana muy conservadora que, según sus palabras, fue criada para ser «tranquila y dulce», a ta grado que se convirtió en pastora de una comunidad. Su vida iba en una dirección ideal según la creencia de sus familiares y amigos, sin embargo, en el fondo algo le decía que no era todo en lo que había afuera.

«Fui adoctrinada para creer que mis deseos y mi cuerpo eran innatamente pecaminosos y malos», dijo en entrevista con el New York Post.

Fue así que, al ser adulta comenzó a cuestionarse sobre todo lo que le rodeaba, incluyendo las normas que siempre siguió al pie de la letra. La mujer confesó que desde muy joven pensaba mucho en ser stripper, idea que le parecía entonces una locura.

Siempre fue la rebelde de su entorno a pesar de su gran calidad humana, incluso su decisión de ser pastora no fue tan bien vista según un principio básico de su familia: las mujeres no pueden ser líderes, deben realizar labores domésticas y educar a los hijos.

Nikole Mitchell, madre de tres, sabía que tenía una oportunidad y terminó aceptar la oferta de uno de sus pastores, convirtiéndose en pastora.

«Entonces, aunque iba en contra de todo lo que me dijeron, decidí convertirme en pastora por mi amor por la interpretación. Estar en el escenario frente a miles de personas, eso es con lo que había estado soñando durante años», reveló.