Acuña, Coah.- Las parroquias de la Diócesis de Piedras Negras se encuentran preparadas para afrontar los retos que significa la deportación masiva, aunque esta no se ha reflejado en las fronteras de Coahuila, señaló el padre José Raúl Pérez Contreras, párroco de la iglesia de San Francisco de Asís en Acuña, quién dijo que las distintas pastorales católicas tienen el llamado a la solidaridad y el auxilio de las comunidades.

Manifestó que las parroquias y las pastorales tienen la encomienda del obispo Alfonso Gerardo Miranda Guardiola de estar preparadas ante una crisis humanitaria, que, si bien no se ha dado hasta el momento, puede llegar a presentarse más adelante, por lo que están en la disposición de atender las necesidades espirituales y de vulnerabilidad que presenten.

Al respecto, dijo que las personas repatriadas han perdido el llamado «sueño americano» y retornan a su país solos o con una familia dividida y un gran duelo que afecta las emociones, la fe y las esperanzas de superar su pena, por lo que es importante en primera instancia el apoyo pastoral.

Hizo el llamado a la solidaridad de las comunidades, para que las personas deportadas se puedan integrar de nuevo, por lo que a través de la pastoral social y la pastoral misionera también se estaría trabajando en caso de ser necesario para atender las necesidades más sentidas de esta población.