Ciudad de México- Durante una audiencia celebrada en la Plaza de San Pedro, el papa León XIV protagonizó un momento inusual al convivir con los integrantes de Harlem Globetrotters, conocidos mundialmente por su espectáculo y habilidades con el balón.
En medio del encuentro, el pontífice no dudó en interactuar con los jugadores e incluso intentó realizar uno de sus característicos trucos, el giro de pelota sobre el dedo, lo que generó sorpresa y aplausos entre los presentes.
La escena, poco común en este tipo de actos solemnes, arrancó sonrisas entre los asistentes y se convirtió en uno de los momentos más comentados de la jornada, al mostrar un lado más relajado y cercano del líder religioso.







