Italia.- El papa León XIV lanzó un llamado enérgico contra los conflictos armados al señalar que las guerras que afectan al mundo tienen su origen en “la idolatría del poder y del dinero”. Durante una misa celebrada en el estadio Luis II de Mónaco, con la que concluyó su visita al principado, considerado uno de los territorios más ricos y un importante centro financiero, el pontífice insistió en la urgencia de rechazar la violencia.

En la ceremonia estuvieron presentes figuras de la realeza monegasca, encabezadas por el príncipe Alberto II y la princesa Charlene, quien portó el tradicional atuendo blanco reservado a soberanas católicas. También asistieron sus hijos Jacques y Gabriela, así como otros integrantes de la familia Grimaldi, quienes ocuparon lugares destacados entre los asistentes, que sumaron cerca de 15 mil personas en este reducido Estado con alta concentración de millonarios.

Ante los fieles, el líder religioso exhortó a la Iglesia a convertirse en un espacio de acogida, dignidad y apoyo para los más vulnerables, además de reiterar su rechazo a la normalización de la guerra. Subrayó que la paz no depende del equilibrio de fuerzas, sino de la transformación de los corazones. Asimismo, llamó a proteger la vida en todas sus etapas, desde la concepción hasta la vejez, retomando el mensaje de su antecesor sobre la necesidad de impulsar una cultura de misericordia frente a la del descarte.