Saltillo.- Después de que se dio a conocer el caso en el que un estudiante agredió a su maestra en la secundaria numero 1 ubicada en ramos Arizpe, la iglesia abre sus puertas a los pastorales familiar y juvenil que están trabajando para que los jóvenes tengan un lugar seguro donde puedan platicar, desarrollarse y aprender sobre la bondad de Dios.

Hilario González, obispo de Saltillo, mencionó su postura al respecto.

Se hace un llamado a los adultos y padres de familia, para que apoyen a formar la personalidad de los jóvenes y se les enseñen a manejar sus emociones, de manera que sean los progenitores sean quienes les brinden los mejores ejemplos, pues los hábitos y costumbres se aprenden en casa.

Así como que los maestros y los padres de familia trabajen en equipo para detectará cualquier irregularidad en los estudiantes, y juntos cuiden la salud emocional de los jóvenes.