Saltillo.- Con la angustia reflejada en el rostro y aferrados a la Preparatoria Mariano Narváez, decenas de padres de familia veían como sus hijos ingresaban al plantel para presentar el examen de admisión en busca de un lugar en la institución educativa.
Las maestras encargadas de coordinar la entrada de los alumnos, dieron las instrucciones a los cientos de jóvenes para que todo saliera conforme a lo planeado, que ningún estudiante se quedara sin presentar su examen.
Y la hora llegó, uno a uno, los jóvenes ingresaron a la escuela para pasar a uno de los 16 salones acondicionados para la prueba final y afuera se dejó escuchar el aplauso de los padres de familia para darle ánimos a los nerviosos alumnos.

Los nervios no solo lo vivieron las y los alumnos, sino también los padres de familia que en todo momento estuvieron al pendiente de sus hijos, tal es el caso del señor Álvaro Almaraz, que junto con su familia se trasladaron desde Galeana, Nuevo León, para acompañar a su hijo en esta etapa de su vida.
De igual manera, el señor Armando Jaramillo, es de Concepción del Oro, Zacatecas y junto con su esposa llegaron desde muy temprano a Saltillo, para darle ánimos a su hijo en lo que es un paso más para lograr un lugar en la Universidad Autónoma de Coahuila.
Pero en ellos hay confianza de que sus hijos van a librar este obstáculo, ya que se prepararon con tiempo para esta importante fecha.
Igual es el caso de la señora Rosario, que en todo momento estuvo atenta a las instrucciones hechas a los jóvenes y con paciencia esperó el paso de los alumnos a la escuela, “nervios hay, pero también la confianza en mi hijo” señaló.







