Escobedo.- Se venció el plazo y la Secretaría del Medio Ambiente y la Procuraduría de Protección al Medio Ambiente nada hicieron contra Pablo González, recaudador de rentas en la zona Centro y dueño de la empresa contaminadora STC, instalada en el municipio de Escobedo.
A pesar de las pruebas que se han presentado desde hace dos años por parte campesinos e hijos de los mismos afectados en su salud por la contaminación, se mantiene la impunidad en el caso de la empresa STC.
La compañía inició operaciones en el 2018 y se dedicó a confinar desechos peligrosos de la empresa cervecera ubicada en Nava.
Las familias campesinas de los ejidos Primero de Mayo, La Herradura, Congregación los Rodríguez y Estación Hermanas son afectados en su salud por la contaminación al medio ambiente; también presentan enfermedades en la piel, pero nada hace la autoridad para cerrar la planta.
Al mismo tiempo, la empresa STC contamina los mantos acuíferos y eso aumenta el riesgo de intoxicación con el consumo del vital líquido y de las aguas termales.
Eglantina Canales, secretaria del Medio Ambiente, se comprometió a actuar, con base en la investigación, pero no ha cumplido ni se han dado a conocer los resultados de los estudios de impacto al medio ambiente.
Al parecer, Pablo González tiene más impunidad y peso que los cientos de familias campesinas afectadas por la contaminación del basurero tóxico STC.







