Nava.- Ahora resulta que Pablo González se siente con futuro político, mientras su empresa contaminante STC sigue afectando la salud de familias campesinas, con la complicidad de autoridades.

El exalcalde de Monclova, cuestionado en su Administración por actos de corrupción, aseguró que desconoce si es culpable de las enfermedades que registran habitantes del ejido Primero de Mayo.

Señaló que desde hace dos años y medio su empresa no ha tenido problemas con el manejo de residuos de la empresa cervecera que se ubica en Nava.

Sin embargo, ignora que, desde hace dos años, campesinos iniciaron sus protestas y exigen el cierre definitivo de la compañía, porque contamina el medio ambiente y les provoca enfermedades respiratorias y en la piel.

Y lo peor, ahora asegura que es objeto de cuestionamientos porque el próximo año hay elecciones de alcaldes y se siente con futuro político.

El propio Pablo González, actual recaudador de rentas en la zona Centro, ha propagado la versión de que aspira, otra vez, a la alcaldía de Monclova.

No obstante, es considerado como uno de los peores alcaldes, junto con Alfredo paredes, y ahora atenta contra la salud de los campesinos del municipio de Abasolo, donde los fétidos olores de su empresa STC afectan la salud y los mantos freáticos de esta zona, mientras goza de la impunidad de la Secretaría del Medio Ambiente, dirigida por Eglantina Canales.