Un estudio publicado en la revista científica Nature Communications generó preocupación sobre el futuro de los osos polares, ya que sugiere que corren el riesgo de morir de hambre si el verano ártico continúa alargándose.
Los osos polares se encuentran cada vez más tiempo en tierra firme debido a la disminución del hielo marino durante los veranos árticos prolongados. Esto limita su capacidad para cazar focas, que constituyen la mayor parte de su alimentación, ya que estas están fuera de su alcance cuando no hay hielo marino.
Un estudio realizado en la región occidental de la bahía de Hudson, Canadá, siguió a 20 osos polares durante tres semanas en tierra firme. Los resultados indicaron que estos animales no tienen estrategias efectivas para evitar la pérdida de peso durante el verano en tierra y corren el riesgo de morir de inanición, especialmente si pasan períodos más largos sin acceso al hielo marino.
Los osos polares están ahora en tierra una media de 130 días, en comparación con los 100 o 110 días anteriores. Esta reducción en el tiempo en el hielo marino limita su capacidad para adquirir la comida necesaria para sobrevivir, lo que aumenta el riesgo de inanición, especialmente entre los adolescentes y las hembras con cachorros.
Aunque los osos polares muestran diferentes estrategias para conservar energía, la mayoría de ellos pierden cantidades significativas de masa corporal durante el periodo en tierra. Incluso aquellos que buscan alimentos terrestres, como bayas y hierbas, no obtienen suficiente energía para compensar la pérdida de caza de focas.
Los expertos advierten que los osos polares son diferentes de otros osos y dependen en gran medida de la caza de focas en el hielo marino para mantener su gran masa corporal.






