Nuevo León.- Lo que parecía ser una jornada ordinaria de prácticas deportivas se transformó en un momento de asombro y precaución la noche de este miércoles. El entrenamiento de las categorías infantiles del Club Pumas tuvo que ser suspendido abruptamente tras el avistamiento de un oso negro en las inmediaciones de las instalaciones.
El ejemplar fue visto alrededor de las 20:30 horas en el complejo deportivo Sporti Valle Poniente, una zona conocida por su cercanía con la Sierra Madre.
Al percatarse de la presencia del animal cerca de las canchas, los entrenadores activaron los protocolos de seguridad para poner a salvo a las niñas y niños que se encontraban en el campo.
El oso deambulaba cerca de la zona de juego, aparentemente en busca de agua o alimento.
Este incidente no es un hecho aislado en San Pedro. La zona de Valle Poniente se ha consolidado como un corredor natural donde los avistamientos de osos son comunes, especialmente durante las tardes y noches.







