Saltillo.- El obispo emérito de la Diócesis de Saltillo, Raúl Vera López, se encuentra en el ojo del huracán, por un presunto acto de sacrilegio durante la celebración de una misa.
Sucedió en el Santuario de Guadalupe el martes 26 del presente mes, cuando Vera López permitió que al pulpito subiera Emilie Smith, sacerdotisa anglicana y que fuera ella quien presentara el cáliz con la sangre y el cuerpo de Cristo.

Esto fue interpretado como una falta de respeto, puesto que el único autorizado para realizar ese ritual es el padre que preside la misa.
Raúl Vera se ha defendido y dijo estar dispuesto a asumir alguna sanción de la Diócesis o del Vaticano.
El obispo de la Diócesis de Saltillo, Hilario González García, no ha hecho ningún pronunciamiento respecto a ese posible acto de sacrilegio.







