Un estudio publicado en la revista Nature plantea la hipótesis de que la Tierra podría albergar restos de otro planeta, Tea, debido a una colisión que tuvo lugar hace 4 mil 500 millones de años. Esta teoría, que en un principio parecía descabellada, ganó respaldo en la comunidad científica y plantea una nueva perspectiva sobre la formación de nuestro planeta y la Luna.
En las profundidades del manto terrestre, a aproximadamente 2 mil 900 kilómetros bajo la superficie de la Tierra, se encuentran dos masas gigantescas, una bajo África occidental y la otra bajo el océano Pacífico. Estas capas de roca presentan un comportamiento inusual: cuando se producen terremotos, las ondas sísmicas se ralentizan al atravesarlas, lo que sugiere que su composición es más densa que la del resto del manto terrestre. Este hallazgo llevó a un equipo internacional de investigadores a plantear una teoría fascinante.
El geólogo chino Qian Yuan presentó por primera vez esta idea hace unos años, describiéndola como «una idea loca». Sin embargo, su equipo desarrolló la teoría y finalmente la publicó en Nature, una de las revistas científicas más prestigiosas del mundo. Según Yuan, esta teoría ya no parece tan alocada. «Con los nuevos indicios, diría que es muy probable», afirmó.
La teoría sugiere que, durante la colisión que dio origen a la Luna, conocida como el «gran impacto», parte del manto fundido del protoplaneta Tea se incrustó en el manto terrestre. Esto habría ocurrido hace 4 mil 500 millones de años. Las simulaciones por computadora realizadas por Yuan y su equipo respaldan esta idea, indicando que Tea se hundió en el manto terrestre, solidificándose y formando las extensas zonas sísmicas anómalas que ahora intrigan a los científicos.
Los investigadores explican que Tea tenía una composición rica en hierro, al igual que la Tierra. Esto explicaría por qué Tea se hundió profundamente en el manto terrestre, llegando a la frontera con el núcleo de nuestro planeta. Esta mezcla de materiales de Tea y de la Tierra primitiva generó las diferencias de densidad que observamos en el manto terrestre en la actualidad.

La teoría plantea preguntas sobre la formación de la Tierra y la Luna, desafiando la idea convencional de que el «gran impacto» que dio origen a la Luna habría homogeneizado la Tierra primitiva. En cambio, esta teoría sugiere que ese evento marcó el inicio de la evolución geológica de la Tierra a lo largo de los últimos 4 mil 500 millones de años.
El geofísico Edward Garnero, de la Universidad del Estado de Arizona, quien inicialmente describió la teoría de Yuan como «una idea loca», ahora la respalda. «Creo que es completamente viable, hasta que alguien me demuestre que no lo es», declaró en una entrevista. Garnero es uno de los científicos que firma el estudio publicado en Nature.
Los investigadores estiman que alrededor del 2 por ciento de la masa de la Tierra proviene de Tea, lo que sugiere que este cuerpo celeste fue relativamente pequeño en comparación con nuestro planeta. La heterogeneidad resultante en el manto terrestre podría emerger a la superficie en eventos geológicos como la formación de islas volcánicas en lugares como Islandia y Hawái.






