Ciudad de México.- Hace unos 4000 años, los últimos mamuts lanudos de la Tierra encontraron su melancólico final en una isla solitaria del Océano Ártico, frente a las costas de Siberia. Este trágico evento marcó la extinción de uno de los animales más emblemáticos de la Edad de Hielo. Sin embargo, un nuevo análisis genómico ha profundizado en este enigma.
¿Qué causó la desaparición de esta última población de mamuts? Según un estudio reciente, la endogamia, las mutaciones deletéreas y la escasa diversidad genética que sufrió esta población durante 6000 años de aislamiento en la isla no parecen haber sido los factores determinantes, a pesar de las hipótesis previas.
La genetista evolutiva Marianne Dehasque, de la Universidad de Uppsala, líder del estudio publicado en la revista Cell, sugiere que un evento repentino pudo haber sido responsable del colapso de la población, planteando nuevas interrogantes sobre el destino final de los mamuts de Wrangel.
«La razón por la que no creemos que la endogamia, la escasa diversidad genética o las mutaciones perjudiciales fueran la causa de la extinción de la población es que, de haber sido así, la población habría sufrido un declive gradual de tamaño, que la habría llevado a la extinción, con el consiguiente aumento de la endogamia y la pérdida de diversidad», explica el genetista evolutivo Love Dalén, del Centro de Paleogenética, una colaboración entre la Universidad de Estocolmo y el Museo Sueco de Historia Natural.






