Saltillo – Después de haber perdido a uno de sus hijos, un fuerte incendio le arrebató no solamente su patrimonio, si no la vida de su otro hijo, dejando a María Concepción en una tristeza profunda, lamentando tanto no haber podido hacer nada por salvarlo.

Les hice de almorzar y le di a los dos y todo, mi otro hijo ahí estaba, me fui ya me voy mucho, a la noche no sé si está bien Me vienes y te sales con mucho cuidado y te veo Sí mamá, me fui a agarrar el camión y me fui, Entonces el muchacho mío dice que era las 4:30 le habló a su novia y le dijo Sí ahí voy y dice que pasó para el cuarto y lo vio que ahí estaba me hablaron al trabajo por teléfono se está quemando la casa de tu suegra, dijo, está mucha gente y ya fue a su hermano y dicen que hay alguien ahí adentro y hay alguien adentro dicen que se murió wicho, No seas mentirosa si yo me vine hace rato y ahí lo dejé y yo me vine corre y corre y me controlé y todo y nos vinimos como pudimos llegamos a la Morelos.
Tras recibir esta triste noticia, a María Concepción, le notificaron que el incendio no fue un accidente, fue provocado, y es necesario acudir a la Fiscalía General del Estado, al área de homicidios para proceder con la demanda, acción que dejó destrozada a Concepción.

O sea yo digo lo que hicieron es injusto verdad lo que sí lo haya hecho porque pues por eso no se metía con nadie allá para eso de la fiscalía me dijo que el incendio ha sido provocado nada más que me dijo él me dijeron que a la mejor por adelante se empezó yo creo a desmayar va todo eso por eso se inhaló todo eso.
Es por eso que María, a través de Fundación RCG, pide ayuda de la gente, para poder salir adelante ya que donde vive actualmente, la colonia Águila de Oro, está en condiciones muy precarias, sin luz, ni agua y con la poca ropa que la gente le ha donado, para poder vestirse, ya que perdió absolutamente todo en este incendio.
Perdí todo, me importa que haya, pero lo que digo eso es lo que me importa yo les digo yo por eso me fui para allá él no quería estar, nosotros como podemos vivir así no tentemos agua no tenemos luz.

Ni ropa ni nada la gente un me trajeron una bolsa de ropa y de cobijas y ahí está fue lo que me puse porque incluso yo no más traía lo que me había ido a la fábrica puesto más de eso fue lo que quedó nomás gracias a Dios, nomás debo como $5000 necesarios con la gente que me ayudó de mi casa y todo me ayudaron a apagar.
María vive un momento muy doloroso y pide ayuda a Fundación RCG para poder, al menos, recuperar su casa, recuperar algo de lo que perdió, pues para ella lo más valioso y lo más amado que tenía, no lo volverá a recuperar.








