México.- La noche del 9 de noviembre, el reality show «La Granja VIP» presenció uno de sus momentos más emotivos y dramáticos cuando Lolita Cortés anunció su salida definitiva de la competencia. En plena gala, la icónica artista tomó el micrófono y declaró con visible vulnerabilidad: “Yo no puedo más”, sorprendiendo a compañeros y espectadores por igual.
La decisión de la actriz y cantante llega tras varias semanas en las que el público notó un deterioro en su estado de ánimo. Finalmente, Cortés decidió anteponer su bienestar emocional al juego, explicando que su permanencia ya no era sostenible.
Lolita Cortés pidió oficialmente a Adal Ramones, conductor del programa, que le permitiera retirarse para no perjudicar la dinámica ni su equilibrio mental.
“No quiero hacerles otra semana miserable a mis compañeros”, declaró en directo, provocando un silencio de respeto.
La actriz de 55 años enfatizó que su elección no significaba el fin de su carrera, sino una pausa necesaria y urgente. “Esta decisión no pone en duda mi carrera de más de 40 años en los escenarios. Tengo que curarme, tengo que sanar. Me necesito ir”, expresó con total sinceridad frente a las cámaras.
Su testimonio se convirtió rápidamente en tendencia, generando una ola de mensajes de apoyo de fans y colegas que destacaron su valentía por reconocer sus límites en un ambiente donde la competencia suele dominar sobre el bienestar personal.
La salida de la «Juez de Hierro» provocó una profunda conmoción dentro del granero. Compañeros como Fabiola Campomanes rompieron en llanto mientras la actriz se despedía entre abrazos y palabras de aliento.
El momento más conmovedor de la noche llegó al cruzar la puerta de salida, donde Lolita Cortés se reencontró con su hija. El emotivo abrazo entre ambas selló una de las escenas más humanas y sensibles vistas en esta temporada.
Días antes, la artista había manifestado su incomodidad dentro del programa e incluso había pedido abiertamente al público que no votara por ella tras quedar nominada. Su salida se interpreta como el desenlace natural de un agotamiento emocional que se fue intensificando con el paso de los días.






