París.- El expresidente francés Nicolas Sarkozy abandonó este lunes la prisión de la Santé, en París, tras pasar 20 días entre rejas a raíz de una condena por asociación ilícita.

Sarkozy, de 70 años, salió de la cárcel poco antes de las 15:00 horas a bordo de un vehículo con cristales tintados y bajo escolta policial. Se convirtió así en el primer jefe de Estado francés en acabar encarcelado desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Un tribunal de París ordenó su puesta en libertad este mismo lunes, aunque con medidas de control judicial, a la espera del juicio en apelación previsto inicialmente para marzo.

El tribunal de apelación examinó la solicitud de libertad del expresidente y determinó que, aunque puede salir de prisión, deberá respetar varias restricciones, incluyendo:

  • No abandonar el territorio francés.
  • No contactar al ministro de Justicia, Gérald Darmanin, cuya visita al exmentor político en prisión generó gran polémica.

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Durante la audiencia para su liberación, Sarkozy se mostró visiblemente afectado, compareciendo por videoconferencia. «Es muy duro, muy duro. Ciertamente lo es para cualquier detenido. Yo diría incluso que es extenuante», aseguró el referente de la derecha francesa, agradeciendo al personal penitenciario por hacer «soportable (…) esta pesadilla».

Sarkozy se encontraba en régimen de aislamiento para su protección, con dos policías instalados en la celda vecina. Su abogado, Christophe Ingrain, defendió que su permanencia en prisión constituía una «amenaza», y la fiscalía se mostró a favor de liberarlo bajo medidas de control.

Condena por Financiación Ilegal de Campaña
La condena de Sarkozy se centró en la financiación ilegal de su victoriosa campaña de 2007. El tribunal lo condenó por permitir que allegados se acercaran a la Libia de Muamar Gadafi para obtener fondos. Aunque no se pudo demostrar que el dinero fue usado en «última instancia», el tribunal subrayó la «excepcional gravedad de los hechos» al comprobar que el dinero sí salió de Libia.

La orden de ingreso en prisión sin esperar el resultado de su recurso generó una fuerte polémica. Ahora, el expresidente podrá esperar en libertad el juicio en apelación, que debería comenzar en la segunda mitad de marzo.

Esta condena se suma a otras dos previas contra Sarkozy por corrupción, tráfico de influencias y financiación ilegal de campaña en 2012. A inicios de este año, se convirtió en el primer expresidente francés en cumplir una condena a domicilio con tobillera electrónica por otro caso.