Saltillo.- Una jornada de trabajo en el campo terminó en tragedia para la comunidad académica de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, luego de que el doctor Luis Samaniego Moreno, de 57 años, falleciera la noche de este miércoles a consecuencia de un presunto infarto.

El profesor se encontraba en el ejido La Majada, ubicado sobre la carretera libre a Torreón, donde realizaba estudios de cultivos en compañía de un colaborador. Como parte de su labor profesional, había sido contratado para desarrollar investigaciones relacionadas con el manejo agrícola en la zona.

De acuerdo con las primeras indagatorias, mientras trabajaba comenzó a sentirse cansado y mareado. Instantes después se desvaneció frente a su acompañante, quien de inmediato lo subió a una camioneta Ford Explorer con la intención de trasladarlo a recibir atención médica.

Durante aproximadamente 30 minutos, su compañero condujo por la carretera hasta llegar a la estación 6 del Cuerpo de Bomberos, en los límites de Saltillo, donde solicitó apoyo cerca de las 18:50 horas. Paramédicos lo valoraron aún dentro del vehículo, pero confirmaron que ya no presentaba signos vitales.

La zona fue acordonada mientras elementos de la Fiscalía General del Estado realizaban las diligencias correspondientes. Posteriormente, el cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense.

El doctor Samaniego no solo era un investigador comprometido con el campo mexicano, sino también un académico con una sólida trayectoria. Contaba con Doctorado en Ciencias Agrícolas en el área Agua-Suelo por la Facultad de Agronomía de la Universidad Autónoma de Nuevo León, además de una Maestría en Ciencias en Riego y Drenaje, y el título de Ingeniero Agrónomo en Irrigación, ambos obtenidos en la propia Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro.

Su partida deja un vacío profundo entre colegas, alumnos y amigos, quienes lo recuerdan como un maestro dedicado, apasionado por la tierra y por la formación de nuevas generaciones de agrónomos. Se fue trabajando, en el campo que tanto estudió y defendió, dejando sembrado conocimiento que seguirá dando frutos.