Michoacán.- En un mensaje contundente contra la corrupción interna, la presidenta Claudia Sheinbaum advirtió que la militancia partidista no otorga inmunidad a nadie. La declaración surge tras la detención de Diego Rivera Navarro, alcalde de Tequila, Jalisco, quien fue capturado por fuerzas federales bajo acusaciones de extorsión y presuntos vínculos con el crimen organizado.

Desde las instalaciones del 12 Batallón de Infantería en Michoacán, la mandataria reveló que la situación en el municipio tequilero era insostenible, al grado de que ella misma recibió quejas de manera personal.

“En el caso de Tequila, hasta personalmente recibí denuncias de empresarios de la zona, de ciudadanos y ciudadanas que se quejaban de la situación que estaban viviendo”, explicó Sheinbaum.

La titular del Ejecutivo detalló que estas quejas, sumadas a múltiples denuncias ciudadanas ante el Gabinete de Seguridad y la Fiscalía General de la República (FGR), permitieron sustentar las investigaciones que derivaron en el operativo de captura realizado el pasado jueves 5 de febrero.

Un mensaje a Morena y al país
Sheinbaum fue enfática al señalar que el hecho de que Rivera Navarro pertenezca a las filas de Morena no detendrá la acción de la justicia. La presidenta buscó marcar una línea clara entre el partido oficialista y cualquier acto delictivo.

«Ningún partido político, y menos Morena, puede ser un paraguas para delinquir o para corromperse; eso debe quedar muy claro en el país», sentenció.

 Reiteró que, aunque las pruebas son sólidas, el funcionario tendrá derecho a un juicio para intentar demostrar su inocencia, conforme a la ley.