Ciudad de México.- Por primera vez en la historia de México, un presidente que concluye su mandato contará con un Congreso de la Unión con mayoría absoluta e incluso mayoría calificada para aprobar reformas constitucionales pendientes. Según el conteo rápido del INE, Morena y sus aliados, el PVEM y el PT, obtendrán entre 422 y 468 de los 628 escaños del Poder Legislativo federal. Este resultado garantiza al oficialismo el poder necesario para impulsar cambios profundos en la estructura del Estado mexicano.

En el Senado, Morena y sus aliados alcanzarán entre 76 y 88 escaños, lo que les permite tener la mayoría absoluta y potencialmente la mayoría calificada, superando los 86 votos necesarios. En la Cámara de Diputados, el oficialismo obtendrá entre 346 y 380 curules, consolidando así una mayoría significativa. Este escenario no se había visto durante el mandato de Andrés Manuel López Obrador, pero será una realidad en el último mes de su gestión presidencial.

El nuevo Congreso de la Unión, que iniciará sesiones el 1 de septiembre, será liderado por Adán Augusto López Hernández en el Senado y Ricardo Monreal en la Cámara de Diputados. Este cambio legislativo permitirá al Presidente trabajar con una mayoría que le respalde en la aprobación de 20 reformas constitucionales enviadas en febrero. Estas reformas incluyen cambios fundamentales como la reestructuración de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y la desaparición de órganos autónomos como el INAI, el IFT y la COFECE, además de la destitución y elección popular de los consejeros del INE y magistrados del TEPJF.