Saltillo.- Cumpliendo con la tradición de visitar a sus familiares y seres queridos, este 2 de noviembre, Día de los Santos Difuntos, miles de personas acudieron a los diferentes cementerios de Saltillo.

Cantos, rezos, lágrimas y música eran los sonidos ambientales que prevalecían en los panteones.

Las personas que acudieron al cementerio, aún recuerdan con cariño a los seres amados que ya no están con ellos.

Hubo algunas tumbas que se convirtieron en verdaderos altares.


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Cuando fallece un familiar, el dolor nunca desaparece, pero se aprende a vivir con él, señalaron personas que tuvieron una pérdida importante.

No olvidar a los seres queridos que se adelantaron en el camino, mantenerlos entre nosotros, pero es más importante abrazarlos en vida.