Ciudad de México.- Este lunes, un grupo de miles de migrantes varados en Tapachula planea romper el cerco de esa ciudad fronteriza en una marcha caravana hacia Acapulco, con el objetivo de ayudar a los damnificados por el huracán Otis y participar en tareas de reconstrucción. La iniciativa fue anunciada por Irineo Mujica, activista mexico-americano de la organización Pueblos Sin Fronteras. Al igual que en situaciones anteriores, los migrantes buscan que el gobierno federal les proporcione transporte para llegar a la zona afectada en Guerrero. Mujica ha solicitado al Instituto Nacional de Migración (INM) que otorgue visas humanitarias a aquellos que deseen contribuir en las labores de reconstrucción.

Mujica, quien destacó la experiencia de los migrantes en perder sus hogares y huir por situaciones de pobreza, subrayó la disposición de ayudar en la medida de lo posible. Además, hizo hincapié en la importancia de que el INM garantice visas humanitarias para asegurar la seguridad de los migrantes y evitar que queden a merced del crimen organizado. Mientras tanto, los migrantes, conscientes de la amenaza de una tormenta tropical en la región, han orado para que no se convierta en huracán. La Secretaría de Protección Civil de Chiapas ha emitido alertas sobre el aumento de las lluvias en las próximas horas.

Con el pronóstico de lluvias intensas y la llegada del frente frío No. 8, el Sistema Estatal de Protección Civil hace un llamado a la población para que tome medidas de autoprotección. A pesar de las condiciones climáticas adversas, Mujica anunció que, si las circunstancias lo permiten, la marcha caravana comenzará esta madrugada, dirigiéndose por la carretera Panamericana y la costera de Chiapas, con el objetivo de salir por el istmo de Oaxaca en ruta hacia Acapulco. Hasta el domingo, alrededor de tres mil migrantes ya están listos para participar en esta iniciativa humanitaria, recordando las caminatas similares que se han vuelto comunes en la región desde octubre de 2018.