Ciudad de México.- La Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha informado que varias regiones de México experimentarán lluvias intensas y fuertes ráfagas de viento de hasta 70 kilómetros por hora en estados como el Estado de México, Hidalgo, Puebla y Querétaro, con la posibilidad de formación de torbellinos. A esta situación se suman récords de altas temperaturas en diversas ciudades del país, que ya han cobrado al menos 48 vidas debido a golpes de calor y deshidratación en los últimos dos meses, según la Secretaría de Salud. Además, el intenso calor ha provocado apagones prolongados en el norte del país y ha obligado a suspender clases en estados como San Luis Potosí, donde los termómetros alcanzaron nuevamente los 50°C esta semana.

La Ciudad de México ha batido récords de temperatura tres veces consecutivas, agravando una sequía persistente que desafía la capacidad de los embalses de agua y la red de energía eléctrica. En contraste, Puebla enfrentó una inusual granizada y lluvias que causaron inundaciones, caída de árboles y ráfagas de viento de hasta 50 kilómetros por hora, según autoridades locales. Los efectos del cambio climático son cada vez más evidentes en el país, con la tercera onda de calor de la temporada provocando temperaturas superiores a 45°C en estados como Campeche, Chiapas, Chihuahua, Coahuila, Guerrero, el norte de Hidalgo, Jalisco y Michoacán, según la Conagua.

Expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han alertado que en los próximos 10 a 15 días se registrarán las mayores temperaturas en la historia del país, lo que agravará los niveles de contaminantes debido a la presencia de ozono. Este calor extremo también está intensificando los efectos de la sequía, que afecta a más del 70% del territorio nacional. En la capital, la escasez de agua ha generado alarmas sobre la llegada del «día cero», lo que podría provocar graves afectaciones para los habitantes. Con estos desafíos, México enfrenta un panorama climático severo y complejo que requiere medidas urgentes y efectivas.