México.- Durante el año fiscal dos mil veintiséis en Estados Unidos, uno de cada cinco migrantes expulsados por orden judicial es de nacionalidad mexicana. De acuerdo con datos del Transactional Records Access Clearinghouse de la Universidad de Syracuse, los tribunales migratorios estadounidenses han dictado un total de ciento sesenta mil veintinueve órdenes de deportación contra connacionales, cifra que supera en casi un setenta y ocho por ciento a la segunda nacionalidad con más registros, correspondiente a los ciudadanos venezolanos con noventa mil doscientos cuarenta y nueve casos.

El reporte del organismo de investigación detalla que en lo que va del periodo las cortes han resuelto más de setecientas cuarenta y una mil órdenes de expulsión entre remociones y salidas voluntarias, representando más del ochenta y tres por ciento de los expedientes concluidos. Aunque la vía judicial es considerada la opción con mayores garantías al permitir audiencias de defensa, las cifras revelan que sólo el veinticuatro por ciento de los indocumentados contó con representación legal, mientras que alternativas no judiciales como las remociones expeditas continúan ejecutándose de forma directa por agentes fronterizos.
Los hallazgos del estudio también exponen que menos del dos por ciento de los nuevos procesos abiertos ante los jueces se fundamentaron en presunta actividad criminal, lo cual contrasta de forma directa con la narrativa oficial de seguridad pública promovida por la administración de Donald Trump. Con más de tres millones de casos aún pendientes en el sistema de inmigración y una baja concesión de fianzas, la comunidad migrante mexicana enfrenta la presión más alta de deportación judicial en los últimos años dentro del territorio estadounidense.







