Francia.- El panorama del futbol internacional se sacudió tras confirmarse que la lesión de Kylian Mbappé es más delicada de lo que se informó inicialmente. Lo que comenzó como una aparente molestia física terminó por convertirse en un problema de mayor alcance que amenaza su presencia en la Copa del Mundo de 2026. El atacante del Real Madrid, quien atravesaba un momento destacado en la temporada 2025-26, enfrenta ahora un diagnóstico que ha generado inquietud tanto en España como en Francia.
A cien días del arranque del Mundial, la preocupación se centra en el capitán de la selección francesa. El club merengue ya lo descartó para el compromiso ante el Celta de Vigo y para la ida de los octavos de final de la UEFA Champions League frente al Manchester City. Sin embargo, la verdadera inquietud no está en los torneos europeos, sino en su estado físico de cara al máximo certamen internacional. Reportes cercanos al entorno del equipo apuntan a que el ligamento cruzado posterior izquierdo del delantero se encuentra al límite, pese a que oficialmente se ha manejado como un esguince.
La situación también abre un evidente choque de intereses. Mientras en Madrid contemplan acelerar su regreso para el duelo de vuelta en Inglaterra, el entorno del futbolista prioriza una recuperación completa para evitar una recaída que lo deje fuera del torneo. Desde Francia, el técnico Didier Deschamps sigue el caso con cautela, consciente de que el aporte de Mbappé es fundamental en las aspiraciones del combinado galo. El tiempo corre y cada decisión médica podría marcar el futuro inmediato del atacante y de su selección.







