México.-  El crecimiento del ingreso de los hogares mexicanos en los últimos años, impulsado principalmente por mayores remuneraciones laborales y transferencias, ha contribuido de manera decisiva a la disminución de la pobreza extrema en todas las regiones del país, de acuerdo con un análisis del Banco de México (Banxico).

Entre 2018 y 2024, el porcentaje de la población con un ingreso inferior a la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos —equivalente al valor monetario mensual de la canasta alimentaria por persona— se redujo de 14% a 9.3%, según cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) y del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Avance destacado en el sur del país

Si bien la reducción se observó en todas las regiones, el descenso fue particularmente pronunciado en el sur, un avance que Banxico calificó como notable, ya que ocurrió pese al impacto negativo de la pandemia de Covid-19 en 2020 y al incremento en el costo de la canasta alimentaria durante el periodo analizado.

En un documento publicado el 11 de diciembre de 2025, el banco central explicó que el crecimiento real del ingreso corriente total per cápita entre 2018 y 2024 se debió principalmente al aumento del ingreso laboral, y en menor medida al incremento de las transferencias.

Dentro del ingreso laboral, Banxico destacó el papel central del aumento en las remuneraciones al trabajo subordinado, que tuvo un impacto significativo en la mejora del ingreso de los hogares con menores recursos, especialmente en las regiones norte y sur del país.

Disminuye también la pobreza laboral

En línea con esta tendencia, el Informe sobre Pobreza Laboral del área de Estudios Económicos de BBVA México señaló que durante el tercer trimestre de 2025 la pobreza laboral mostró una reducción tanto en el ámbito urbano como en el rural.


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De acuerdo con el reporte, el 30.2% de la población urbana se encontraba en condición de pobreza laboral al cierre del tercer trimestre del año, lo que representó una disminución de 0.7 puntos porcentuales respecto al mismo periodo de 2024.

Los resultados reflejan que la mejora en los ingresos laborales ha sido un factor clave para elevar el poder adquisitivo de los hogares y reducir las condiciones de vulnerabilidad económica, aun en un contexto de presiones inflacionarias y recuperación posterior a la pandemia.