Monclova.- A pesar de que colocó a Elisa Maldonado, como dirigente estatal del Partido Acción Nacional, Mario Dávila ya fue desplazado y todo el amarre para la alianza con el PRI lo trae Guillermo Anaya.
Desde que el dirigente nacional del partido blanquiazul, Marko Cortés, pidió no darle cargos públicos al ex alcalde de Monclova, Alfredo Paredes, Mario Dávila perdió protagonismo dentro del círculo político que antes lo apoyaba.
Las causas, la protección que le ha dado a la Administración corrupta del exedil y las denuncias sobre supuesto acoso sexual de enfermeras del seguro social en la época que gobernó.
Al mismo tiempo, panistas de Saltillo y Torreón se han negado a reconocer a su líder en el estado ya que aseguran solo representa a los intereses de Dávila y su protegido.







