Estados Unidos.- El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, endureció la postura de su país exigiendo a México medidas inmediatas y contundentes para desarticular a los cárteles del narcotráfico.

Durante el primer encuentro oficial con el canciller mexicano Roberto Velasco, el funcionario norteamericano presionó para frenar el flujo de fentanilo hacia el norte. El reclamo se dio en un escenario tenso donde la diplomacia mexicana respondió defendiendo su soberanía e insistió en los avances de seguridad logrados internamente.

La exigencia sobre el combate al crimen organizado marcó el tono del encuentro, reflejando el conocido estilo de fiscalización de la administración de Donald Trump. Pese a que el trasiego de migrantes irregulares disminuyó significativamente tras el regreso del mandatario norteamericano a la Casa Blanca en 2025, Rubio mantuvo el combate al tráfico de sustancias ilegales y la contención fronteriza como condiciones prioritarias. La reunión se cerró de forma discreta, limitándose a comunicados breves y mensajes en redes sociales.

La presión antidrogas ejercida por Washington se profundiza en medio de severos cuestionamientos de las autoridades estadounidenses, quienes señalan a políticos mexicanos de sostener vínculos con organizaciones criminales.