Saltillo, Coah.- El gobernador Manolo Jiménez Salinas encabezó la instalación del Consejo Local Benefactor del CRIT Coahuila, órgano integrado por personalidades de la sociedad civil y del sector empresarial, cuyo propósito es fortalecer el trabajo del Centro de Rehabilitación e Inclusión Infantil Teletón y garantizar su sostenibilidad a favor de niñas, niños y familias coahuilenses.

«Junto con mi esposa Paola visitamos el CRIT Coahuila, donde además de saludar a muchas familias beneficiadas por esta gran institución, le tomamos protesta al nuevo consejo ciudadano integrado por saltillenses de excelencia, que sin duda serán un gran apoyo para fortalecer y crecer los servicios para las niñas, niños y adolescentes con discapacidad. Cuentan siempre con nosotros. Sigamos trabajando en equipo por estas nobles causas», destacó.

Acompañado también por Liliana Salinas Valdés, presidenta del DIF Estatal; el alcalde de Saltillo, Javier Díaz González, y su esposa Luly López, así como directivos y colaboradores del Teletón, el mandatario estatal reconoció la gran labor que esta institución realiza desde hace 22 años en beneficio de miles de familias, brindando rehabilitación, inclusión y esperanza a la niñez coahuilense.

Puntualizó que el Teletón es una institución ejemplar que transmite una vibra positiva y un enorme amor. Durante más de dos décadas ha transformado vidas, y durante la pandemia, además, fue un pilar fundamental para la comunidad.

A la par, recordó que, durante su gestión como alcalde de Saltillo, el CRIT Coahuila fue reconvertido temporalmente en un centro de recuperación para pacientes postcovid, el cual llegó a operar al 100 por ciento de su capacidad y permitió liberar camas de terapia intensiva en hospitales.

El mandatario reiteró su compromiso de seguir impulsando programas sociales y de salud a través del DIF e Inspira Coahuila, trabajando de la mano con el CRIT para ampliar su alcance y seguir transformando vidas.

En su intervención, Herminio Rodríguez recordó la reconversión del CRIT durante la pandemia, cuando se transformó en una sala de recuperación que operó por 10 meses y salvó muchas vidas, donde se sintió el “amor que envuelven las niñas, niños y familias” que han pasado por el centro.