Minnesota- La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, denunció este domingo una agresión «desenfrenada» contra fuerzas federales durante un operativo migratorio en Minneapolis, la cual resultó en la mutilación de un oficial de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI). Según la funcionaria, el agente perdió un dedo tras recibir una mordida por parte de un civil.
Este incidente ocurre en el marco de una jornada violenta en la ciudad, donde oficiales federales dispararon y mataron a un hombre de 37 años, marcando la segunda muerte a manos de agentes federales en menos de tres semanas.
Durante una conferencia de prensa, Noem detalló que cientos de personas se presentaron en el lugar de los hechos para obstruir las labores de los agentes del orden.
«Vimos cómo les lanzaban objetos, incluyendo hielo y otros; comenzó una agresión desenfrenada, e incluso a un agente del HSI le arrancaron un dedo de un mordisco», declaró la secretaria.
Por su parte, la portavoz del DHS, Tricia McLaughlin, utilizó su cuenta en la plataforma X para calificar al agresor como un «alborotador» y confirmar que, debido a la gravedad de la lesión, el oficial «perderá su dedo». La publicación fue acompañada de imágenes gráficas que muestran la punta de un dedo desprendida.

La Fiscal General de Estados Unidos, Pam Bondi, confirmó a través de redes sociales que el presunto agresor ya ha sido arrestado. Bondi informó que ha dado instrucciones directas a los fiscales federales para presentar cargos criminales de manera inmediata contra el sospechoso.
Minneapolis: Ciudad en pie de guerra
El clima de hostilidad en la ciudad ha escalado tras la muerte del hombre de 37 años (identificado en otros reportes como Alex Pretti) a manos de los agentes. Este fallecimiento se suma al de Renee Good, ocurrido hace menos de 21 días, lo que ha generado que grupos de vecinos se organicen para monitorear y, en ocasiones, confrontar a los oficiales de ICE y HSI que patrullan las calles.
Mientras el Gobierno Federal defiende el uso de la fuerza y denuncia agresiones directas contra sus oficiales, las autoridades locales de Minnesota y los residentes exigen un cese a las operaciones tácticas que están convirtiendo las zonas residenciales en campos de batalla.







