México.- A solo unas horas de que los reflectores internacionales se posen sobre el Estadio Azteca por la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la crisis humanitaria del país fracturó la narrativa festiva en las calles de la capital. La madre buscadora Vicky Ponce encaró de forma directa a un nutrido contingente de elementos de seguridad desplegados sobre la Calzada de Tlalpan, exigiendo la apertura de las vialidades para la movilización de colectivos de familias de personas desaparecidas, la cual permanece encapsulada por un cerco policial.
El incidente, registrado en una de las arterias viales más importantes que conectan con el sur de la ciudad, refleja la tensión entre los operativos de seguridad implementados por el gobierno para el torneo y los reclamos de los grupos civiles que buscan visibilizar sus causas ante la prensa internacional.
De acuerdo con los reportes desde el lugar de los hechos, decenas de mujeres y familiares de víctimas de desaparición forzada se concentraron en la Calzada de Tlalpan con mantas, fotografías y consignas. Sin embargo, antes de que la marcha pudiera avanzar hacia sus puntos de destino programados, cuerpos de la policía local y federal formaron una valla táctica de contención, impidiendo por completo su desplazamiento.
Durante el altercado, Vicky Ponce, visiblemente indignada, caminó hasta la línea de escudos policiales para reclamar el derecho constitucional a la libre manifestación y denunciar la represión de la que estaban siendo objeto en un intento, acusaron, de ocultar la problemática social del país frente al arribo de turistas extranjeros.
«Tenemos el derecho de manifestarnos y visibilizar nuestra lucha. A nosotros no nos importa el fútbol, nos importan nuestros hijos», externaron activistas concentradas en la zona.
Por su parte, mandos policiales en el sitio argumentaron que los cierres y encauzamientos responden a protocolos estrictos de vialidad y movilidad para garantizar los accesos limpios hacia el Coloso de Santa Úrsula.







