México.- La comunidad artística y sus seguidores se vieron sumidos en una profunda tristeza con la muerte de Bertha Elisa Noeggerath Cárdenas, mejor conocida como Dulce, quien dejó un vacío irreparable tras su partida.

En honor a su memoria, su hija, Romina Mircoli, organizó un emotivo homenaje para celebrar su vida y legado. Este evento se convirtió en una ocasión especial para recordar su inconfundible huella en el mundo del espectáculo y rendir tributo a su trayectoria.

Una de las personalidades que se sumó al homenaje fue Lyn May,la icónica vedette de 72 años, quien compartió el escenario con Dulce a lo largo de su carrera. Al ser abordada por la prensa, no pudo evitar expresar la profunda emoción que sentía al estar presente en el evento: “Sentí que el corazón se me salía, la verdad… todavía me duele muchísimo, no lo puedo asimilar todavía. Estuvimos mucho tiempo juntas trabajando y la conocí como realmente era”, comentó visiblemente conmovida.

En medio de este emotivo homenaje, la artista aprovechó la ocasión para reflexionar sobre la muerte y compartir sus sentimientos con los reporteros. Habló con sinceridad sobre el paso del tiempo y las pérdidas que ha sufrido: “Uno sabe que se va a ir, pero es la realidad. Soy la que sigo, todas las vedettes ya se fueron y yo soy la última que queda, entonces a lo mejor digo, ‘yo soy la que sigo’. Estoy muy bien de salud por el ejercicio, pero cuando se va alguien que quieres tanto y últimamente se han ido muchas personas con las que he trabajado, la verdad duele”, confesó con la mirada llena de nostalgia.